Insisten en gasearnos. Artículo de opinión por Antonio Morales, alcalde de Aguimes publicado en Roque Aguayro.
Opinión
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INSISTEN EN
GASEARNOS
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La comunidad
científica más cualificada, no dudan en señalarnos que el gas no
puede ser una alternativa y que, desde luego, invertir en estos
momentos en un combustible inseguro y contaminante es un
auténtico despropósito..."
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Antonio Morales Méndez (*)
De nuevo una campañita
para tratar de seguir insistiendo en el engaño a los canarios con
una pretendida necesidad de que el gas se instale en Canarias. Son
tantas las expectativas depositadas en este negociete que cada
cierto tiempo y coincidiendo con alguna maniobra nueva en torno a su
implantación, se articula una artimaña
político-empresarial-mediática tendente a sembrar dudas y a intentar
tergiversar la tozuda realidad que les impide fraguar un pelotazo
que favorecería a un entramado de poder enquistado hasta las tachas
en nuestra tierra.
Así, el pasado
jueves día 3 del presente mes, el Gobierno canario lanza el mensaje
de que el ejecutivo demanda a la UE que retenga el dinero del gas
dado que Canarias podría perder 50 millones si se siguen retrasando
las plantas de Tenerife y Gran Canaria, y se trae al comisario
europeo de Energía, Andris Piebalgs -coincidiendo por otra parte con
un proceso de venta de Gascan que necesita la confirmación oficial
de que los proyectos del gas continúan para poder hacer
especulativamente mucho más rentable, muy rentable, la operación-
para que se preste al juego de vendernos las excelencias de este
combustible fósil, altamente contaminante, escaso y en manos de un
peligroso cártel internacional, conformado fundamentalmente por
Rusia y Argelia, que siembra cada día de inseguridad la garantía de
suministro de este combustible.
El comisario europeo, ex ministro letón de Educación, bien
descansado, bien alojado y bien comido -los medios de comunicación
dan cuenta de una opípara cena organizada por Unelco-Endesa en su
honor el hotel Santa Catalina- no dudó en manifestar el respaldo a
la entrada del gas en Canarias “a pesar de ecologistas y
ayuntamientos” para los que, faltaría más, no tuvo siquiera un
ratito para, no ya cenar, sino siquiera escuchar, aunque fuera de
pié y en un pasillo, la versión de una de las partes.
Andris Piebalgs,
que en múltiples foros ha insistido una y otra vez en hacer una
llamada a la potenciación de las energías renovables para romper la
dependencia energética europea, se prestó aquí en Canarias al juego
de trasladar a la sociedad un mensaje absolutamente torticero.
Frente al reto
europeo de alcanzar en 2020 un 40% de energías renovables y a los
mandatos sucesivos de la Comisión y a lo recogido en la carta
Europea de la Energía que insiste en garantizar los suministros
energéticos de la UE y que, por cierto, no ha sido firmada por
Rusia,; frente a lo recogido en el plan de Política Energética para
Europa, un conjunto de acciones del Consejo de Europa para
2007-2009, que señala la necesidad de garantizar el funcionamiento
adecuado del mercado interior de la energía, la seguridad del
suministro estratégico y una reducción concreta de la emisión de
gases de efecto invernadero; frente a lo señalado en el Libro Verde
para el Desarrollo Sostenible, de 2006, que insiste en desarrollar
una política energética en torno a la sostenibilidad, “fomentando
las fuentes de energía renovables y la eficacia energética, la
competitividad y la seguridad del abastecimiento”…
Frente al espíritu
de la Cumbre de Paris de 1972 y el Primer Programa de Acción de
1973, al Acta Única Europea 1987, el TUE de 1992, el Tratado de
Ámsterdam de 1997, a la Estrategia Europea de Desarrollo Sostenible
de Gotemburgo que incluía “el cambio climático y las energía
limpias”, dentro de seis grandes objetivos estratégicos, al Plan de
Acción de la Comisión para la Eficiencia Energética de 2006, “o como
hacer más con menos”, el señor Piebalgs -¿ó Piebalgas?- se pliega al
juego del Gobierno canario, Gascan y Endesa para resaltar la
necesidad del gas para Canarias, colaborando a que se diluya la
política europea de sostenibilidad en el apoyo explícito a un
combustible, insisto, escaso, frágil en la garantía de suministro y
muy contaminante.
Sí, altamente
contaminante, como señala, vuelvo a repetirlo, entre otros Lovelock,
el padre de Gaia, que afirma tajantemente que el metano que producen
los escapes de gas son veinticuatro veces más potentes como efecto
invernadero que el dióxido de carbono, y que si las fugas de gas
alcanzan un 4%, el efecto invernadero es más de tres veces superior
al producido al quemar carbón, el más contaminante de los fósiles.
Realmente, las
pérdidas de metano son muchos mayores. Según diversos estudios,
inicialmente el gas intrínseco a los pozos petrolíferos era vertido
directamente a la atmósfera o se quemaba. En estos momentos, la
pérdida en el tratamiento inicial supera el 20%; en su uso como gas
ciudad, las pérdidas oscilan entre un 10% y un 15%; durante los
traslados a través de los grandes gasoductos se pueden alcanzar
pérdidas, en algunos momentos y en algunas zonas, de hasta un 50%, y
la pérdida en los depósitos de almacenamiento pueden suponer un 4%,
lo que confirma que, sumado al metano que se produce de manera
natural, la contaminación de este fósil es brutal, en contra de lo
que, manifiestamente tergiversado, se nos quiere vender para
mantener el sistema geo-económico-estratégico que padecemos en este
planeta.
La comunidad
científica más cualificada -Rifkin, Haneman, Lovelock, Derek Broker
y tantos otros-, no dudan en señalarnos que el gas no puede ser una
alternativa y que, desde luego, invertir en estos momentos en un
combustible inseguro y contaminante es un auténtico despropósito,
salvo para los tiburones internacionales que participan en el
negocio.
Es más, según el
Eurostac, la dependencia energética amenaza la sostenibilidad de
Europa, alcanzando en estos momentos el 55%, mientras que en España
llega a un 80%, el séptimo país de la UE con mayor dependencia
energética. Para combatirlo, más allá de las renovables, por
haberlas despreciado y no haber hecho la tarea, se ha impulsado el
gasoducto Nabucco, previsto para 2014, que proyecta traer gas
procedente del Mar Caspio, aunque desde la propia Comisión europea
se empieza a cuestionar esta alternativa costosísima, que ya está
ejecutándose, pues sólo cubriría entre el 5% y el 10% de la demanda
europea y la extracción del mar profundo es aún más contaminante.
Para Fath Birol, el
economista Jefe de la Agencia Internacional de Energía, el dominio
en el mercado de la OPED del gas -el Foro de los Países Exportadores
de Gas (FPEG)- condiciona la independencia energética de Europa:
“cuanto mayor sea la demanda de petróleo y gas de estas regiones,
mayor la probabilidad de que estas quieran aplicar precios más altos
y mantenerlos altos, difiriendo la inversión y limitando la
producción”.
Y llegados a este
punto y como no pudimos estar presentes en las conversaciones del
Gobierno, Gascan y Unelco-Endesa con Andris Piebalgs me hago algunos
cuestionamientos que quiero compartir con ustedes. ¿Le habrá contado
esta gente al comisario cómo se montó Gascan a dedo, sin información
pública, para poner este negocio en manos de seis empresarios de
Gran Canaria (los más gordos) y seis de Tenerife (los más gordos),
los mismos que ahora negocian su venta, después de poner cuatro
duros de entrada, a una importante gasista a cambio de unas
plusvalías extraordinarias? ¿Le habrán contado que el mantenimiento
y la eficiencia de la Endesa de Berlusconi es tan rigurosa con sus
obligaciones en Canarias que apenas llega un fuerte viento tumba
torretas y deja sin luz a miles de ciudadanos y que es esta misma
empresa la que nos tiene que garantizar la seguridad de las plantas
de gas? ¿Le contarían que la corrupción, la inacción y la
incompetencia han hecho que en diez años no se haya instalado un
nuevo aerogenerador en Canarias? ¿Le dijeron que estamos a la cola
de la producción de renovables en España y que no hemos hecho
absolutamente nada para investigar las posibilidades de implantar en
este archipiélago atlántico la energía mareomotriz, la geotérmica,
la hidráulica…? ¿Le habrán comentado que llevamos años librando el
metano de los residuos a la atmósfera porque hemos sido incapaces de
construir plantas de transformación que produzcan biogás? ¿Le dirían
que la Unelco, ahora italiana, impide, en un intento de mantener y
controlar su monopolio, que los empresarios canarios pueden conectar
sus plantas fotovoltaicas a la red, ante la pasividad, cuando no
complicidad del Gobierno canario?
Nos hubiese gustado
haberle podido contar todo esto y que hubiésemos podido plantearle
nuestro proyecto de desarrollo sostenible. Pero prefirió cenar con
Unelco.
(*) Antonio Morales es Alcalde de Agüimes
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